EL ARTE DE JUAN MARCHESSI

En la Comarca Viedma – Patagones contamos con un artista plástico que no para de crear. Con una amplia trayectoria realizando cuadros, también lo tenemos presente como Ilustrador de libros en su mayoría infantiles, entonces este último dato nos da pista de su esencia curiosa, lúdica y siempre en movimiento. Adentrarse a la obra del maestro Juan Marchessi es también sumergirse a mundos posibles, a un trazo que viaja y despierta emociones “mi pintura nace en el expresionismo y en los sueños” dice. Para él conectar con el arte tiene muchas formas, a tal punto que en un momento de su carrera apareció “El Espión”, un personaje que acompaña a muchas de sus pinturas, que incluso en Octubre del año pasado vimos en las calles de Viedma durante la previa del Primer Marie Kondo del Arte, evento en el que con más de 1500 obras el artista abrió las puertas de su casa para seguir compartiendo lo que hace.
Antes de comenzar,  queremos recordar las palabras que con mucho tino compartió en 1983 el crítico de arte Jorge Feinsilber en su libro sobre el artista, haciendo un apartado especial sobre esta dupla, refiriéndose al Espión como “conocedor de los secretos, de los colores, en actitud silenciosa, respondiendo a diferentes estados de ánimo. El Contrapunto se encuentra cuando le ofrece el E.T. sugerente Espión y a su obra una especie de escala para llegar a la tierra. Allí donde comienza a distinguir los elementos cotidianos, sentimos un sabor “a hombre”, una huella humana que hace tangible la realidad ofrecida a los ojazos del E.T. y realidad para el “sello de su espíritu”. 
-Dicen que los hijos eligen a sus padres ¿Qué crees que vio el Espión en vos para seleccionarte?
-Vio un pintor en un bosque frente a un mágico lago en este remoto país sudamericano, y las imágenes que me envía yo las transfiero con formas y colores al papel o la tela. Aunque parezca increíble, esas imágenes aparecen y luego la idea crece, establezco la composición y la idea avanza,  pero el mensaje siempre es el mismo Paz y Amor.
En días de aislamiento preventivo, aunque se liberaron algunas actividades, tal vez muchas personas no podrán compartir un Día del Padre como en años anteriores, siendo las llamadas, sesiones de Zoom o el mismo WhatsApp, la ventana de acercamiento para transmitir afecto.
 
Aunque los tiempos son distintos, generar descendencia también puede ir más allá de procrear, dándole una nueva mirada desde el campo de las ideas. “En este momento tan particular y de cambios que estamos viviendo QUEDATE EN CASA, aprovechá a crear, a estudiar y a imaginar un nuevo mundo, tal vez si todos tenemos pensamientos bellos, hermosos, y positivos nuestra vida en este planeta sea bendita y pena de luz”.
 
Como es de esperarse, en días de cuarentena el maestro Juan Marchesi sigue creando, y espera una vez finalizado el contexto actual poder compartir “las pinturas realizadas durante este coronavirus que estamos padeciendo”.

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